Comunicado de ETA.
Traducción del original en euskera (publicado en GARA y EUSKALDUNON EGUNKARIA el 15 de noviembre de 2001) al español por la RED VASCA ROJA.
ETA, por medio de este comunicado, se responsabiliza de las siguientes acciones y quiere hacer llegar al pueblo vasco las consideraciones planteadas a continuación:
• 6 de noviembre en Madrid (España), acción realizada mediante una automóvil cargado con explosivos, contra Juan Junquera, quien ha sido alto cargo del gobierno de España desde tiempos del gobierno de UCD, y que como consecuencia resultó levemente herido. Desgraciadamente, como consecuencia de la acción también resultaron heridos varios ciudadanos.
• 7 de noviembre, en Getxo, acción contra el aparato de Justicia español; acción armada contra el juez español José María Lidón Corbi, de la Audiencia Territorial de Bizkaia, como consecuencia de la cual resultó muerto.
En Euskal Herria no hay leyes vascas, leyes que los ciudadanos vascos hayamos debatido y aprobado por nuestra cuenta. Por el contrario, a los ciudadanos vascos se nos aplican leyes decididas por los poderes de Francia y España. Además, muchas de esas leyes han sido concebidas expresamente para someter a Euskal Herria y para mantener su situación de opresión.
Mientras que los derechos democráticos básicos de Euskal Herria siguen sin ser reconocidos, la agresión de las leyes españolas y francesas que azotan a los ciudadanos vascos son el pan de cada día en nuestro pueblo. Quienes hacen de "juez" en nuestro país son jueces [venidos] de España y Francia.
Con esas leyes y esos jueces se ataca a nuestra lengua, se obstaculiza su recuperación y desarrollo, y se pretende impedir que decidamos sobre nuestro sistema educativo o nuestro modelo de planificación socio-económica. Por último, esas leyes y esos jueces sirven de amparo inmejorable para las fuerzas armadas terroristas que andan a su aire por nuestro país.
Esa institución extranjera da las órdenes para secuestrar a ciudadanos vascos, enviándolos a la tortura, y a su regreso de la tortura cierra los ojos, para enviarlos nuevamente a la tortura de la dispersión.
La Justicia en Euskal Herria no es más que una amarga falsedad, por más que pretendan disfrazarla a veces con el nombre de "vasca". La Justicia en Euskal Herria no es sino un instrumento de agresión más, utilizado para castigar a los ciudadanos vascos y absolver a quienes oprimen a Euskal Herria.
Las leyes de España y Francia carecen de legitimidad para juzgar a quienes están luchando por la libertad de Euskal Herria; esa Justicia no es una institución independiente, sino un arma de guerra; no traerá rectitud y equidad a Euskal Herria ni satisfará los derechos negados a los ciudadanos vascos.
Los jueces españoles que castigan sin piedad a los combatientes vascos no tienen un espacio de impunidad en Euskal Herria.
Se ha de conseguir una auténtica Justicia, que empiece por respetar los derechos democráticos a Euskal Herria. Ya que Euskal Herria precisa y exige justicia.
Poco a poco, mediante la lucha y el trabajo, los ciudadanos vascos emprendimos la recuperación de nuestros derechos, y la lucha popular ha recuperado amplios espacios para Euskal Herria; más aún, en estos últimos años las fuerzas de izquierda y progresistas han marcado la estrategia y el camino concreto para alcanzar derechos fundamentales.
El poder central se ha apercibido de ello y ha puesto en marcha una táctica de recuperación de esos espacios. En última instancia, el poder español no ha soltado nunca la llave de la cadena que aprisiona a Euskal Herria. Y ahora, mediante decretos o extendiendo el miedo, tiene un único objetivo, obstaculizar de nuevo una situación democrática en Euskal Herria capaz de traer consigo la superación del conflicto. Para ello, su instrumento más importante es el Estado de las Autonomías, bajo la constitución española.
Los políticos profesionales españoles y vascos suelen lanzar a ETA el reproche de autismo. A los militantes de ETA, por el contrario, son esos políticos los que nos parecen sordos y ciegos, cada uno preocupado únicamente por mejorar su suerte y las ganancias de sus negocios; y que Euskal Herria siga sometida es para ellos un magnífico negocio.
Son profesionales en presentar cotidianamente su farsa en los medios de comunicación, mientras bajo la mesa, y dando la espalda a la sociedad, andan con sus pactos y mercadeos. Unos y otros desatienden la resolución del conflicto, porque sacan provecho de la situación actual.
Por eso es importante analizar detalladamente la situación actual: los gobiernos de España y Francia no quieren dar ningún paso adelante en la resolución [del conflicto]; en lo que atañe a esa resolución, su capacidad de interlocución va siendo más limitada que nunca. Se hacen los sordos y no se mueven, excepto para reprimir a ciudadanos vascos.
El PNV y EA, después de que hace tres años dieran un importante paso en favor de la construcción nacional, se encuentran de nuevo inmersos en la involución autonomista. Su capacidad de interlocución se limita a la renegociación del concierto económico y como mucho aspiran a profundizar el poder autonómico divisor. Han borrado a la izquierda abertzale de la agenda y están mostrando un elevado nivel de colaboración para borrarla del mapa político.
La izquierda abertzale sigue en sus trece; sus referencias siguen siendo las de siempre: diálogo y negociación, respeto a los derechos democráticos básicos y especialmente al derecho de autodeterminación de Euskal Herria.
Mucho más acertado y justo que la imposición y opresión que sufrimos, y que las patrañas y componendas de los políticos profesionales que la izquierda abertzale se ve obligada a combatir, sería poder leer lo siguiente:
• No sólo a Euskal Herria, sino también a los gobiernos de España y Francia incumbe la más grave e importante responsabilidad en ir borrando las causas del conflicto, en la superación de la herencia legada por la Historia y en el remedio a la falta de acuerdo generada por ella.
• Sus respectivos presidentes, en nombre de los gobiernos español y francés, confirman que respetarán y harán respetar la voluntad democrática del pueblo vasco, tanto si se muestra favorable a la unidad con España y Francia como si lo hace en favor de una Euskal Herria reunificada e independiente. Sobre esa base y en nombre de los gobiernos de España y Francia repetimos que no tenemos ningún interés egoísta, estratégico ni económico, en Euskal Herria.
• El gobierno del reino de España y el gobierno de la república francesa aceptan que corresponde a los habitantes de Euskal Herria, como consecuencia del acuerdo entre ambas partes, materializar el derecho a su autodeterminación, en el norte y en el sur del país, expresando libre y simultáneamente su aceptación. Y subrayan como consecuencia obligatoria que para ellos tiene, que para que todo lo expuesto se cumpla pondrán en funcionamiento la correspondiente normativa, y al mismo tiempo tomarán medidas para que los habitantes de Euskal Herria, sin obstáculos externos, gocen de la capacidad de elegir libremente.
¿De dónde han salido esos párrafos? Podrían provenir de los textos de la «Alternativa Democrática» dada a conocer por ETA en 1995. Pero en realidad constituyen una adaptación del texto firmado en diciembre de 1993, conocido como «declaración de Downing Street». La adaptación es bastante sencilla: no hemos hecho sino cambiar Irlanda por Euskal Herria, y Reino Unido, Gran Bretaña o gobierno británico por España y Francia.
¿Qué otro origen cabría atribuirles? También están los párrafos que en nombre del EBB leyeron en público Xabier Arzalluz y Joseba Egibar, en una conferencia de prensa, el pasado 30 de octubre.
En lugar de echar en cara a nadie unos u otros párrafos, habría que analizar la labor que desarrolla el PNV en este conflicto. Al cumplirse veintidós años del estatuto que mantuvo la prolongación del conflicto y la división de Euskal Herria, sus dirigentes máximos tuvieron la desfachatez y el cinismo de afirmar: "El problema que tiene nuestro pueblo no se arregla en un fin de semana" (Gerenabarrena). Y al parecer han hallado una nueva fórmula para solucionar el problema; cuando se les pregunta cómo logrará la libertad nuestro pueblo responden así: "La sociedad vasca acabará con ETA". ¿Eso es todo? No, ya que también han encontrado un método nuevo para aplicar esa fórmula: ¡«Que los ciudadanos vascos colaboren con la guardia civil» (Imaz)!
Y mientras tanto, en el mundo del trabajo, en el mundo de la educación, contra el euskara, acumulando agresión sobre agresión, España y Francia secuestran a ciudadanos vascos, cambian y pisotean sus propias leyes para hacer frente a quienes están luchando por Euskal Herria. Y eso es lo que se le ha ocurrido al PNV: que la sociedad vasca acabará con ETA.
La libertad llegará con el respeto a los derechos democráticos de Euskal Herria. El inmovilismo de PP, PSOE, RPR y PSF es una apuesta por el conflicto; y la nueva versión de la situación actual de Ibarretxe, amparada por PNV, EA e IU, también significa una apuesta por la prolongación del conflicto. Así decía Juan José lbarretxe el 30 de octubre: "El Estatuto tiene capacidad dentro de sí mismo para establecer un modelo que nos permita convivir a Euskadi y España" [en castellano en el original]. Persiste sin pudor alguno en su fraude como abertzale, como demócrata y como persona.
La izquierda abertzale tiene como preocupación principal traer una situación democrática a Euskal Herria. Y esa situación democrática no significa imponer el proyecto político de la izquierda abertzale, sino que todos y cada uno tengan la posibilidad de defender con igualdad sus ideas y de materializar sus proyectos. Traer una situación democrática a nuestro pueblo significa superar la imposición del actual proyecto franco-español.
Los militantes de ETA, ciudadanos vascos dispuestos a darlo todo por Euskal Herria, al mismo tiempo que reafirmamos nuestro compromiso de seguir luchando por los derechos democráticos de nuestro pueblo, queremos animar a los ciudadanos y organizaciones comprometidos en la construcción nacional a proseguir sin vacilación esa labor.
En Euskal Herria, 9 de noviembre de 2001
Euskadi Ta Askatasuna
E.T.A.
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